Mi madre nació y se crió en Uruguay, por eso hacia mucho tiempo que era mi deseo conocer su patria y los parientes que viven aquí, por lo cual decidí venirme por tres meses, pero tambien quería conectar mi estadia con algo útil y no solo quedarme sentada cuando mis parientes no tuvieran tiempo de hacer algo conmigo.

Me informe en Internet acerca de la posibilidad de Trabajar & Viajar y encontre la oportunidad de participar en un curso intensivo de cuatro semanas en La Herradura, y después continuar la practica en una granja/estancia.

Viaje a principios de marzo y tres días más tarde ya tenia mi primer día de clases en la escuela en Montevideo. De niña nunca me intereso aprender español, así que tuve que empezar de 0, sólo sabia unas pocas palabras.

En 7 semanas de clases, de las cuales 3 semanas fueron de clases particular, he aprendido tanto que entiendo casi todo lo que se habla, incluso puedo conversar un poco.

Los maestros son amables y pacientes y dan las lecciones de manera que uno puede comprender inmediatamente cómo funciona. En el curso, se aprende lo ecencial y se tiene la oportunidad de practicar el idioma. Es importante para el aprendizaje hacer los deberes y practicar vocabulario, cuanto más se aprende por sí mismo, más rápido y mejor se sale adelante en el aula.

 

Yo iva con mucho gusto a clase porque era muy interesante y aprendia mucho. Si yo no entendía, me explicaban otra vez. A las clases de grupo me integraron cuando estaba en realidad a nivel del curso. Además, también Margo independientemente de la escuela en general me acesoraba si tenia algun problema. Ella también me animó despues de mis cuatro semanas de curso, en mis semanas libres a tomar clases y ampliar mis conocimientos. Por lo cual le estoy muy agradecida.

Me pasé una semana del curso en la escuela en Punta del Este, lo que yo quiero poner a cada uno en su corazón. La escuela está situada en una linda ubicación, a unos 200 metros de la playa.

Muy agradable eran tambien los eventos de la tarde, como la clase de mate o montar en Atlántida. Es muy divertido y permite comprender la cultura de Uruguay y conocer a los otros estudiantes que están en los otros cursos.

Desafortunadamente mi estadia en la granja/estancia no salió como estaba previsto. Estaba planeado una estadia de un mes, realmente solo fueron 10 días. La granja/estancia era muy agradable y la zona me gusto, pero había poco trabajo para mí, ya que era baja temporada y el hecho de que en el otoño en general, casi no hay turistas en el país, así que tuve que pintar en esos dias, sillas de madera, la fachada y viseras de sol exteriores. Cuando hubieron turistas, tuve que tender las mesas y servir el menú. Un día me permitieron salir de madrugada con el Gaucho para acompañarlo en su paseo de verificación de la mañana sobre los potreros. Eso fue lo mas lindo para mi. De lo contrario, la estadia en la granja/estancia para mí, por desgracia,fue muy aburrida, sobre todo porque casi siempre estaba sola. Por desgracia, no me he llevado bien con la dueña de la granja/estancia, no me sentía a gusto

Yo como vegetariana también tuve problemas con la comida, ya que el pollo y el pescado no se reconocen como carne y por lo tanto no pudieron entender cuando dije que yo no como eso. Siempre hable en un tono amable y también he subrayado en repetidas ocasiones que no es problema para mi si sólo como el arroz sin el pollo. Por desgracia, esto siempre fue ridiculizado lo que no ayudaba a mi bienestar.

Decidí terminar mi voluntariado antes y volví a Montevideo. La escuela me ofreció más clases de español sin costo que fue muy bueno para mí.

Aunque al principio tube mis problemas con Uruguay, estoy muy contenta de haber vivido esta experiencia y poco antes de mi partida me resulta difícil irme. ¿Qué haría diferente si pudiera, aprender antes un poco el idioma, ya que a menudo tube bastantes problemas sin conocimientos del idioma. Desgraciadamente mis conocimientos de inglés no me ayudaron mucho .

Definitivamente voy a volver, a visitar a los buenos amigos que he hecho aquí, a mi familia, y por supuesto las maravillosas playas desde Atlantida a José Ignacio.

Jessica Hafner

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